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El Libro del Pueblo de Dios

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Salmos

81 (80)
20La primera parte de este Salmo (vs. 2-6) es un preludio hímnico, que invita a celebrar jubilosamente una de las grandes fiestas anuales. La segunda (vs. 7-17) contiene un oráculo que el Señor dirige a Israel, en un tono de reproche y de promesa. En él, le recuerda sus beneficios y sus exigencias (vs. 9-11), lo amonesta por su obstinación (vs. 12-13) y le promete toda clase de bendiciones si escucha su Palabra (vs. 14-17).
HIMNO Y AMONESTACIÓN EN UNA FIESTA LITÚRGICA
1 Del maestro de coro. Con la cítara de Gat. De Asaf.
Invitación a la alabanza
2 ¡Canten con júbilo al Señor, nuestra fuerza,
2 aclamen al Dios de Jacob!
3 Entonen un canto, toquen el tambor,
3 y la cítara armoniosa, junto con el arpa.
4 Toquen la trompeta al salir la luna nueva,
4 y el día de luna llena, el día de nuestra fiesta.
5 Porque esta es una ley para Israel,
5 un precepto del Dios de Jacob:
6 él se la impuso como norma a José,
6 cuando salió de la tierra de Egipto.
Oráculo de Dios
6 Oigo una voz desconocida que dice:
6 11c “Abre tu boca y la llenaré con mi palabra.
7 Yo quité el peso de tus espaldas
7 y tus manos quedaron libres de la carga.
8 Clamaste en la aflicción, y te salvé;
8 te respondí oculto entre los truenos,
8 aunque me provocaste junto a las aguas de Meribá.Pausa
9 Oye, pueblo mío, yo atestiguo contra ti,
9 ¡ojalá me escucharas, Israel!
10 No tendrás ningún dios extraño,
10 no adorarás a ningún dios extranjero:
11 yo, el Señor, soy tu Dios,
11 que te hice subir de la tierra de Egipto.
12 Pero mi pueblo no escuchó mi voz,
12 Israel no me quiso obedecer:
13 por eso los entregué a su obstinación,
13 para que se dejaran llevar por sus caprichos.
14 ¡Ojalá mi pueblo me escuchara,
14 e Israel siguiera mis caminos!
15 Yo sometería a sus adversarios en un instante,
15 y volvería mi mano contra sus opresores.
16 Los enemigos del Señor tendrían que adularlo,
16 y ese sería su destino para siempre;
17 yo alimentaría a mi pueblo con lo mejor del trigo
17 y lo saciaría con miel silvestre”.

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