Uso de Cookies: Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies.

ACEPTAR Más información

El Libro del Pueblo de Dios

Tamaño de letra: Aumentar - Reducir - Original

Salmos

77 (76)
13En un momento de extrema aflicción para Israel, el salmista se interroga angustiosamente sobre la desconcertante actitud del Señor, que parece haber rechazado para siempre a su Pueblo (vs. 8-11). A pesar de sus esfuerzos (vs. 3- 7), no alcanza a comprender los misteriosos caminos de Dios, y sus preguntas quedan sin respuesta. Pero el recuerdo de las antiguas maravillas del Señor -evocadas hímnicamente en la parte final del Salmo (vs. 12-21)- permite mirar hacia el futuro con una cierta esperanza.
13Por las circunstancias a que se hace alusión, es probable que el Salmo haya sido compuesto durante el exilio babilónico.
SÚPLICA FUNDADA EN EL PASADO DE ISRAEL
1 Del maestro de coro. Al estilo de Iedutún. De Asaf. Salmo.
La aflicción presente
2 Invocaré al Señor con toda mi voz,
2 gritaré al Señor, y él me escuchará.
3 Busco al Señor en el momento de mi angustia;
3 de noche, tiendo mi mano sin descanso,
3 y mi alma rechaza todo consuelo.
4 Yo me acuerdo del Señor, y me lamento;
4 medito, y mi espíritu desfallece: Pausa
5 tú no me dejas conciliar el sueño,
5 estoy turbado, y no puedo hablar.
6 Pienso en los tiempos antiguos,
6 me acuerdo de los días pasados;
7 reflexiono de noche en mi interior,
7 medito, y mi espíritu se pregunta:
8 ¿Puede el Señor rechazar para siempre?
8 ¿Ya no volverá a mostrarse favorable?
9 ¿Se habrá agotado para siempre su amor,
9 y habrá caducado eternamente su promesa?
10 ¿Se habrá olvidado Dios de su clemencia
10 o, en su enojo, habrá contenido su compasión?
10 Pausa
11 Entonces dije –¡y este es mi dolor!–:
11 “¡Cómo ha cambiado la derecha del Altísimo!”.
Las maravillas del pasado
12 Yo recuerdo las proezas del Señor,
12 sí, recuerdo sus prodigios de otro tiempo;
13 evoco todas sus acciones,
13 medito en todas sus hazañas.
14 Tus caminos son santos, Señor.
14 ¿Hay otro dios grande como nuestro Dios?
15 Tú eres el Dios que hace maravillas,
15 y revelaste tu poder entre las naciones.
16 Con tu brazo redimiste a tu pueblo,
16 a los hijos de Jacob y de José. Pausa
17 Cuando te vieron las aguas, Señor,
17 cuando te vieron las aguas, temblaron,
17 ¡se agitaron hasta los abismos del mar!
18 Las nubes derramaron aguaceros,
18 retumbaron los densos nubarrones
18 y zigzaguearon tus rayos.
19 El trueno resonó en la bóveda del cielo,
19 tus relámpagos iluminaron el mundo,
19 tembló y se tambaleó la tierra.
20 Te abriste un camino entre las aguas,
20 un sendero entre las aguas caudalosas,
20 y no quedó ningún rastro de tus huellas.
21 Tú guiaste a tu pueblo como a un rebaño,
21 por medio de Moisés y de Aarón.

VOLVER