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El Libro del Pueblo de Dios

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Salmos

73 (72)
20El tema central de este Salmo es el doloroso enigma que plantea a los justos la comparación entre sus propios sufrimientos (vs. 13-14) y la felicidad de que gozan los impíos (vs. 4-12). El mismo tema -característico de los escritos sapienciales- es tratado también en los Salmos 37; 49. Pero aquí el autor del Salmo no se expresa con la serena objetividad de los sabios. sino que da un testimonio de su experiencia personal: exasperado por lo que consideraba una injusticia de parte de Dios (vs. 21-22), estuvo a punto de extraviarse (v. 2), hasta que una visita al Santuario (v. 17) le hizo experimentar con extraordinaria intensidad la cercanía de Dios, y así comprendió lo que significa estar alejado de él (v. 27). El final del Salmo es de un contenido casi místico: el salmista manifiesta que su único anhelo es vivir en intimidad con Dios.
INTERROGANTE SOBRE LA PROSPERIDAD DE LOS MALVADOS
1 Salmo de Asaf.
Vacilación frente al triunfo del mal
1 ¡Qué bueno es Dios para Israel,
1 para los limpios de corazón!
2 Pero casi se desvían mis pasos,
2 faltó poco para que diera un traspié,
3 porque tuve envidia de los presuntuosos,
3 al ver la prosperidad de los malvados.
4 Para ellos no hay sufrimientos,
4 su cuerpo está sano y robusto;
5 no comparten las penas de los hombres
5 ni son golpeados como los demás.
6 Por eso, el orgullo es su collar
6 y la violencia, el manto que los cubre;
7 la malicia se les sale por los poros,
7 su corazón rebosa de malos propósitos.
8 Se burlan y hablan con maldad;
8 desde lo alto, amenazan con prepotencia;
9 su boca se insolenta contra el cielo
9 y su lengua se pasea por la tierra.
10 Por eso, el pueblo de Dios se vuelve hacia ellos,
10 y beben el agua a raudales.
11 Ellos dicen: “¿Acaso Dios lo va a saber?
11 ¿Se va a enterar el Altísimo?”.
12 Así son esos malvados
12 y, siempre tranquilos, acrecientan sus riquezas.
La suerte final de los impíos
13 Entonces, ¿en vano mantuve puro mi corazón
13 y lavé mis manos en señal de inocencia?
14 Porque yo era golpeado todo el día
14 y cada mañana soportaba mi castigo.
15 Si hubiera dicho: “Voy a hablar como ellos”,
15 habría traicionado al linaje de tus hijos.
16 Yo reflexionaba, tratando de entenderlo,
16 pero me resultaba demasiado difícil.
17 ¡Hasta que entré en el Santuario de Dios
17 y comprendí el fin que les espera!
18 Sí, tú los pones en un terreno resbaladizo
18 y los precipitas en la ruina.
19 ¡Qué pronto quedan devastados
19 y acaban consumidos por el horror!
20 Son como un sueño al despertar, Señor:
20 al levantarte, disipas hasta su imagen.
21 Cuando se agriaba mi corazón
21 y me torturaba en mi interior,
22 yo era un necio y no comprendía,
22 era como un animal ante ti.
La verdadera felicidad
23 Pero yo estoy siempre contigo,
23 tú me has tomado de la mano derecha;
24 me guiarás con tu consejo
24 y después, me recibirás con gloria.
25 ¿A quién sino a ti tengo yo en el cielo?
25 Si estoy contigo, no deseo nada en la tierra.
26 Aunque mi corazón y mi carne se consuman,
26 Dios es mi herencia para siempre
26 y la Roca de mi corazón.
27 Los que se apartan de ti terminan mal,
27 tú destruyes a los que te son infieles.
28 Mi dicha es estar cerca de Dios:
28 yo he puesto mi refugio en ti, Señor,
28 para proclamar todas tus acciones.

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