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El Libro del Pueblo de Dios

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Salmos

7
11Mediante una declaración que equivale a un juramento (vs. 4-6), una persona acusada y perseguida se confiesa inocente delante del Señor y le ruega que lo libre de sus perseguidores (vs. 9-10).
11El motivo de la acusación está descrito con bastante vaguedad, y ningún detalle permite identificar con exactitud a los perseguidores. Estos hechos parecen indicar que el Salmo fue compuesto originariamente para el rito a que se hace alusión en 1 Rey. 8. 31-32: cuando un inocente era amenazado de muerte y perseguido, podía refugiarse en el Templo y someter su caso a la justicia de Dios. Con este fin, recitaba la fórmula contenida en este Salmo o alguna otra similar (Sal. 17; 26). Al declarar su inocencia, no afirmaba estar libre de todo pecado, sino solamente del crimen que se le imputaba.
PLEGARIA DE UN INOCENTE PERSEGUIDO
1 Lamentación de David. La que cantó al Señor a propósito de Cus, el benjaminita.
Invocación inicial
2 Señor, Dios mío, en ti me refugio:
2 sálvame de todos los que me persiguen;
3 líbrame, para que nadie pueda atraparme
3 como un león, que destroza sin remedio.
Declaración de la propia inocencia
4 Señor, Dios mío, si cometí alguna bajeza,
4 o hay crímenes en mis manos;
5 si he pagado con traición a mi amigo
5 o he despojado sin razón a mi adversario:
6 que el enemigo me persiga y me alcance,
6 que aplaste mi vida contra el suelo
6 y deje tendido mi honor en el polvo.Pausa
Apelación al Juicio de Dios
7 Levántate, Señor, lleno de indignación;
7 álzate contra el furor de mis adversarios.
7 Despierta para el juicio que has convocado:
8 que una asamblea de pueblos te rodee,
8 y presídelos tú, desde lo alto.
9 El Señor es el Juez de las naciones:
9 júzgame, Señor, conforme a mi justicia
9 y de acuerdo con mi integridad.
10 ¡Que se acabe la maldad de los impíos!
10 Tú que sondeas las mentes y los corazones,
10 tú que eres un Dios justo, apoya al inocente.
11 Mi escudo es el Dios Altísimo,
11 que salva a los rectos de corazón.
12 Dios es un Juez justo
12 y puede irritarse en cualquier momento.
13 Si no se convierten, afilará la espada,
13 tenderá su arco y apuntará;
14 preparará sus armas mortíferas,
14 dispondrá sus flechas incendiarias.
El pecador, autor y víctima de su maldad
15 El malvado concibe la maldad,
15 está grávido de malicia y da a luz la mentira.
16 Cavó una fosa y la ahondó,
16 pero él mismo cayó en la fosa que hizo:
17 su maldad se vuelve sobre su cabeza,
17 su violencia recae sobre su cráneo.
18 Daré gracias al Señor por su justicia
18 y cantaré al nombre del Señor Altísimo.

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