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El Libro del Pueblo de Dios

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Salmos

39 (38)
23Este Salmo es como el estallido de una indignación largamente reprimida (vs. 3-4). El diálogo del salmista con el Señor tiene un tono de amarga protesta, motivada por la intensidad del sufrimiento (v. 11) y por la reflexión sobre la caducidad de la vida (vs. 5-7). Sin embargo, la confianza en Dios (v. 8) y el reconocimiento de los propios pecados (vs. 9, 12) hacen que predomine, en definitiva, la actitud de humilde sometimiento a los designios del Señor (v. 10).
MEDITACIÓN Y SÚPLICA EN EL MOMENTO DEL DOLOR
1 Del maestro de coro. De Iedutún. Salmo de David.
La rebelión frente al mal
2 Yo pensé: “Voy a vigilar mi proceder
2 para no excederme con la lengua;
2 le pondré una mordaza a mi boca,
2 mientras tenga delante al malvado”.
3 Entonces me encerré en el silencio,
3 callé, pero no me fue bien:
3 el dolor se me hacía insoportable;
4 el corazón me ardía en el pecho,
4 y a fuerza de pensar, el fuego se inflamaba,
4 ¡hasta que al fin tuve que hablar!
Reflexión sobre la caducidad de la vida
5 Señor, dame a conocer mi fin
5 y cuál es la medida de mis días,
5 para que comprenda lo frágil que soy:
6 no me diste más que un palmo de vida,
6 y mi existencia es como nada ante ti.
6 Ahí está el hombre: es tan sólo un soplo, Pausa
7 pasa lo mismo que una sombra;
7 se inquieta por cosas fugaces
7 y atesora sin saber para quién.
8 Y ahora, Señor, ¿qué esperanza me queda?
8 Mi esperanza está puesta sólo en ti:
9 líbrame de todas mis maldades,
9 y no me expongas a la burla de los necios.
Súplica confiada
10 Yo me callo, no me atrevo a abrir la boca,
10 porque eres tú quien hizo todo esto.
11 Aparta de mí tus golpes:
11 ¡me consumo bajo el peso de tu mano!
12 Tú corriges a los hombres,
12 castigando sus culpas;
12 carcomes como la polilla sus tesoros:
12 un soplo, nada más, es todo hombre. Pausa
13 Escucha, Señor, mi oración;
13 presta oído a mi clamor;
13 no seas insensible a mi llanto,
13 porque soy un huésped en tu casa,
13 un peregrino, lo mismo que mis padres.
14 No me mires con enojo,
14 para que pueda alegrarme,
14 antes que me vaya y ya no exista más.

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