Uso de Cookies: Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies.

ACEPTAR Más información

El Libro del Pueblo de Dios

Tamaño de letra: Aumentar - Reducir - Original

Salmos

26 (25)
22Víctima de una acusación injusta el salmista busca un refugio en el Santuario y allí apela al Juicio de Dios (v. 1). Una declaración de “inocencia” (vs. 4-6) acompaña a la súplica, que concluye con la promesa de agradecer públicamente al Señor el beneficio recibido (v. 12). Por su contenido y por la circunstancia en que era pronunciado originariamente, este Salmo es muy similar al Salmo 7.
APELACIÓN A LA JUSTICIA DE DIOS
1 De David.
Súplica inicial
1 Júzgame, Señor,
1 porque he procedido con integridad.
1 Yo he confiado en el Señor,
1 sin desviarme jamás.
2 Examíname, Señor, y pruébame,
2 sondea hasta lo más íntimo de mi ser;
3 porque tu amor está siempre ante mis ojos,
3 y yo camino en tu verdad.
Afirmación de la propia inocencia
4 No me reúno con la gente falsa
4 ni me doy con los hipócritas;
5 odio la compañía de los malhechores
5 y no me uno a los malvados.
6 Por eso lavo mis manos en señal de inocencia
6 y doy vueltas alrededor de tu altar,
7 proclamando tu alabanza en alta voz
7 y narrando tus maravillas.
8 Yo amo la Casa donde habitas,
8 el lugar donde reside tu gloria.
Reiteración de la súplica
9 No me incluyas entre los pecadores
9 ni entre los hombres sanguinarios:
10 ellos tienen las manos llenas de infamia,
10 y su derecha está repleta de sobornos.
11 Yo, en cambio, procedo íntegramente:
11 líbrame y concédeme tu gracia.
12 Mis pies están firmes sobre el camino llano,
12 y en la asamblea bendeciré al Señor.

VOLVER