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El Libro del Pueblo de Dios

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Salmos

119 (118) ELOGIO DE LA LEY DEL SEÑOR
29Por su gran extensión y su estructura singular, este Salmo se distingue notablemente de todos los demás. En términos generales, se lo puede definir como una meditación sapiencial sobre las excelencias de la “Ley del Señor”. Pero el salmista no expone su pensamiento en un tono impersonal, sino que reitera constantemente sus expresiones de amor y fidelidad a la voluntad divina, y suplica al Señor que le dé nueva luz y lo consuele en las aflicciones de la vida.
29El estilo del Salmo resulta monótono, porque repite incansablemente las mismas ideas y las mismas palabras. Con todo, esa insistencia es un elocuente testimonio de auténtica religiosidad, centrada en el amor a la Palabra de Dios, que es fuente de alegría y esperanza.
La felicidad de los que cumplen la Ley del Señor
29 Alef 1 Felices los que van por un camino intachable,
1 los que siguen la ley del Señor,
2 Felices los que cumplen sus prescripciones
2 y lo buscan de todo corazón,
3 los que van por sus caminos,
3 sin hacer ningún mal.
4 Tú promulgaste tus mandamientos
4 para que se cumplieran íntegramente.
5 ¡Ojalá yo me mantenga firme
5 en la observancia de tus preceptos!
6 Así no sentiré vergüenza,
6 al considerar tus mandamientos.
7 Te alabaré con un corazón recto,
7 cuando aprenda tus justas decisiones.
8 Quiero cumplir fielmente tus preceptos:
8 no me abandones del todo.
La Ley de Señor, fuente de rectitud y alegría
8 Bet 9 ¿Cómo un joven llevará una vida honesta?
9 Cumpliendo tus palabras.
10 Yo te busco de todo corazón:
10 no permitas que me aparte de tus mandamientos.
11 Conservo tu palabra en mi corazón,
11 para no pecar contra ti.
12 Tú eres bendito, Señor:
12 enséñame tus preceptos.
13 Yo proclamo con mis labios
13 todos los juicios de tu boca.
14 Me alegro de cumplir tus prescripciones,
14 más que de todas las riquezas.
15 Meditaré tus leyes
15 y tendré en cuenta tus caminos.
16 Mi alegría está en tus preceptos:
16 no me olvidaré de tu palabra.
Súplica para saber estimar la Ley del Señor
16 Guímel 17 Sé bueno con tu servidor,
17 para que yo viva y pueda cumplir tu palabra.
18 Abre mis ojos,
18 para que contemple las maravillas de tu ley.
19 Soy un peregrino en la tierra,
19 no me ocultes tus mandamientos.
20 Mi alma se consume,
20 deseando siempre tus decisiones.
21 Tú amenazas a esos malditos arrogantes,
21 que se desvían de tus mandamientos.
22 Aparta de mí la vergüenza y el desprecio,
22 porque yo cumplo tus prescripciones.
23 Aunque los poderosos se confabulen contra mí,
23 yo meditaré tus preceptos.
24 Porque tus prescripciones son todo mi deleite,
24 y tus preceptos, mis consejeros.
Determinación de obedecer a la Ley del Señor
24 Dálet 25 Mi alma está postrada en el polvo:
25 devuélveme la vida conforme a tu palabra.
26 Te expuse mi conducta y tú me escuchaste:
26 enséñame tus preceptos.
27 Instrúyeme en el camino de tus leyes,
27 y yo meditaré tus maravillas.
28 Mi alma llora de tristeza:
28 consuélame con tu palabra.
29 Apártame del camino de la mentira,
29 y dame la gracia de conocer tu ley.
30 Elegí el camino de la verdad,
30 puse tus decretos delante de mí.
31 Abracé tus prescripciones:
31 no me defraudes, Señor.
32 Correré por el camino de tus mandamientos,
32 porque tú me infundes ánimo.
Deseo de cumplir exactamente la Ley del Señor
32 He 33 Muéstrame, Señor, el camino de tus preceptos,
33 y yo los cumpliré a la perfección.
34 Instrúyeme, para que observe tu ley
34 y la cumpla de todo corazón.
35 Condúceme por la senda de tus mandamientos,
35 porque en ella tengo puesta mi alegría.
36 Inclina mi corazón hacia tus prescripciones
36 y no hacia la codicia.
37 Aparta mi vista de las cosas vanas;
37 vivifícame con tu palabra.
38 Cumple conmigo tu promesa,
38 la que hiciste a tus fieles.
39 Aparta de mí el oprobio que temo,
39 porque tus juicios son benignos.
40 Yo deseo tus mandamientos:
40 vivifícame por tu justicia.
Propósito de dar testimonio de la Ley del Señor
40 Vau 41 Que llegue hasta mí tu misericordia, Señor,
41 y tu salvación conforme a tu promesa.
42 Así responderé a los que me insultan,
42 porque confío en tu palabra.
43 No quites de mi boca la palabra verdadera,
43 porque puse mi esperanza en tus juicios.
44 Yo cumpliré fielmente tu ley:
44 lo haré siempre, eternamente.
45 Y caminaré por un camino espacioso,
45 porque busco tus preceptos.
46 Hablaré de tus prescripciones delante de los reyes,
46 y no quedaré confundido.
47 Me deleitaré en tus mandamientos,
47 que yo amo tanto.
48 Elevaré mis manos hacia tus mandamientos
48 y meditaré en tus preceptos.
La Ley del Señor, fuente de consuelo
48 Zain 49 Acuérdate de la palabra que me diste,
49 con la que alentaste mi esperanza.
50 Lo que me consuela en la aflicción
50 es que tu palabra me da la vida.
51 Los orgullosos se burlan de mí como quieren,
51 pero yo no me desvío de tu ley.
52 Me acuerdo, Señor, de tus antiguos juicios,
52 y eso me sirve de consuelo.
53 Me lleno de indignación ante los pecadores,
53 ante los que abandonan tu ley.
54 Tus preceptos son para mí como canciones,
54 mientras vivo en el destierro.
55 Por la noche, Señor, me acuerdo de tu Nombre,
55 y quiero cumplir tu ley.
56 Esto me ha sucedido
56 porque he observado tus mandamientos.
Firme adhesión a la Ley del Señor
56 Jet 57 El Señor es mi herencia:
57 yo he decidido cumplir tus palabras.
58 Procuro de todo corazón que me mires con bondad;
58 ten piedad de mí, conforme a tu promesa.
59 Examino atentamente mis caminos,
59 y dirijo mis pasos hacia tus prescripciones.
60 Me apresuro, sin titubear,
60 a cumplir tus mandamientos.
61 Los lazos de los malvados me rodean,
61 pero yo no me olvido de tu ley.
62 Me levanto a medianoche
62 para alabarte por tus justas decisiones.
63 Soy amigo de todos tus fieles,
63 de los que cumplen tus leyes.
64 La tierra, Señor, está llena de tu amor;
64 enséñame tus preceptos.
La Ley del Señor, fuente de sabiduría en la aflicción
64 Tet 65 Tú fuiste bueno con tu servidor,
65 de acuerdo con tu palabra, Señor.
66 Enséñame la discreción y la sabiduría,
66 porque confío en tus mandamientos.
67 Antes de ser afligido, estaba descarriado;
67 pero ahora cumplo tu palabra.
68 Tú eres bueno y haces el bien:
68 enséñame tus mandamientos.
69 Los orgullosos traman engaños contra mí:
69 pero yo observo tus preceptos.
70 Ellos tienen el corazón endurecido,
70 yo, en cambio, me regocijo en tu ley.
71 Me hizo bien sufrir la humillación,
71 porque así aprendí tus preceptos.
72 Para mí vale más la ley de tus labios
72 que todo el oro y la plata.
La Ley del Señor, motivo de esperanza
72 Iod 73 Tus manos me hicieron y me formaron;
73 instrúyeme, para que aprenda tus mandamientos.
74 Tus fieles verán con alegría
74 que puse mi esperanza en tu palabra.
75 Yo sé que tus juicios son justos, Señor,
75 y que me has humillado con razón.
76 Que tu misericordia me consuele,
76 de acuerdo con la promesa que me hiciste.
77 Que llegue hasta mí tu compasión, y viviré,
77 porque tu ley es toda mi alegría.
78 Que se avergüencen los orgullosos,
78 porque me afligen sin motivo;
78 yo, en cambio, meditaré tus preceptos.
79 Que se vuelvan hacia mí tus fieles;
79 los que tienen en cuenta tus prescripciones.
80 Que mi corazón cumpla íntegramente tus preceptos,
80 para que yo no quede confundido.
Fidelidad a la Ley del Señor en la persecución
80 Caf 81 Mi alma se consume por tu salvación;
81 yo espero en tu palabra.
82 Mis ojos se consumen por tu palabra,
82 ¿cuándo me consolarás?
83 Aunque estoy como un odre resecado por el humo,
83 no me olvido de tus preceptos.
84 ¿Cuántos serán los días de mi vida?
84 ¿Cuándo juzgarás a mis perseguidores?
85 Los orgullosos me cavan fosas,
85 oponiéndose a tu ley.
86 Todos tus mandamientos son verdaderos;
86 ayúdame, porque me persiguen sin motivo.
87 Por poco me hacen desaparecer de la tierra;
87 pero yo no abandono tus preceptos.
88 Vivifícame por tu misericordia,
88 y cumpliré tus prescripciones.
La estabilidad de la Ley del Señor
88 Lámed 89 Tu palabra, Señor, permanece para siempre,
89 está firme en el cielo.
90 Tu verdad permanece por todas las generaciones;
90 tú afirmaste la tierra y ella subsiste.
91 Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos,
91 porque todas las cosas te están sometidas.
92 Si tu ley no fuera mi alegría,
92 ya hubiera sucumbido en mi aflicción.
93 Nunca me olvidaré de tus preceptos:
93 por medio de ellos, me has dado la vida.
94 Sálvame, porque yo te pertenezco
94 y busco tus preceptos.
95 Los malvados están al acecho para perderme,
95 pero yo estoy atento a tus prescripciones.
96 He comprobado que toda perfección es limitada:
96 ¡qué amplios, en cambio, son tus mandamientos!
El amor por la Ley del Señor
96 Mem 97 ¡Cuánto amo tu ley,
97 todo el día la medito!
98 Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos,
98 porque siempre me acompañan.
99 Soy más prudente que todos mis maestros,
99 porque siempre medito tus prescripciones.
100 Soy más inteligente que los ancianos,
100 porque observo tus preceptos.
101 Yo aparto mis pies del mal camino,
101 para cumplir tu palabra.
102 No me separo de tus juicios,
102 porque eres tú el que me enseñas.
103 ¡Qué dulce es tu palabra para mi boca,
103 es más dulce que la miel!
104 Tus preceptos me hacen comprender:
104 por eso aborrezco el camino de la mentira.
La Ley del Señor, luz y guía de la vida
104 Nun 105 Tu palabra es una lámpara para mis pasos,
105 y una luz en mi camino.
106 Hice el juramento –y lo sostengo–
106 de cumplir tus justas decisiones.
107 Estoy muy afligido, Señor:
107 vivifícame, conforme a tu palabra.
108 Acepta, Señor, las ofrendas de mis labios,
108 y enséñame tus decisiones.
109 Mi vida está en constante peligro,
109 pero yo no me olvido de tu ley.
110 Los pecadores me tienden una trampa,
110 pero yo no me aparto de tus preceptos.
111 Tus prescripciones son mi herencia para siempre,
111 porque alegran mi corazón.
112 Estoy decidido a cumplir tus preceptos,
112 siempre y a la perfección
Repudio de los que no cumplen la Ley del Señor
112 Sámec 113 Detesto la doblez del corazón
113 y amo tu ley,
114 Tú eres mi amparo y mi escudo:
114 yo espero en tu palabra.
115 Que los malvados se aparten de mí:
115 yo cumpliré los mandamientos de mi Dios.
116 Sé mi sostén conforme a tu promesa, y viviré:
116 que mi esperanza no quede defraudada.
117 Dame tu apoyo y seré salvado,
117 y fijaré la mirada en tus preceptos.
118 Tú abandonas a los que se desvían de tus preceptos,
118 porque todo lo que piensan es mentira.
119 Tú eliminas como escoria a los impíos,
119 por eso amo tus prescripciones.
120 Mi carne se estremece de temor por ti,
120 y respeto tus decisiones.
Nueva profesión de fidelidad a la Ley del Señor
120 Ain 121 He obrado conforme al derecho y a la justicia:
121 no me entregues a mis opresores.
122 Otorga una garantía a mi favor,
122 para que no me opriman los orgullosos.
123 Mis ojos se consumen por tu salvación
123 y por tu promesa de justicia.
124 Trátame conforme a tu bondad,
124 y enséñame tus preceptos.
125 Yo soy tu servidor: instrúyeme,
125 y así conoceré tus prescripciones.
126 Ha llegado, Señor, el tiempo de obrar;
126 han quebrantado tu ley.
127 Por eso amo tus mandamientos
127 y los prefiero al oro más fino.
128 Por eso me guío por tus preceptos
128 y aborrezco todo camino engañoso.
Ardiente deseo de observar la Ley del Señor
128 Pe 129 Tus prescripciones son admirables:
129 por eso las observo.
130 La explicación de tu palabra ilumina
130 y da inteligencia al ignorante.
131 Abro mi boca y aspiro hondamente,
131 porque anhelo tus mandamientos.
132 Vuelve tu rostro y ten piedad de mí;
132 es justo que lo hagas con los que aman tu Nombre.
133 Afirma mis pasos conforme a tu palabra,
133 para que no me domine la maldad.
134 Líbrame de la opresión de los hombres,
134 y cumpliré tus mandamientos.
135 Que brille sobre mí la luz de tu rostro,
135 y enséñame tus preceptos.
136 Ríos de lágrimas brotaron de mis ojos,
136 porque no se cumple tu ley.
La justicia de la Ley del Señor
136 Sade 137 Tú eres justo, Señor,
137 y tus juicios son rectos.
138 Tú impones tus prescripciones con justicia
138 y con absoluta lealtad.
139 El celo me consume,
139 porque mis adversarios olvidan tu palabra.
140 Tu palabra está bien acrisolada,
140 y por eso la amo.
141 Soy pequeño y despreciable,
141 pero no olvido tus preceptos.
142 Tu justicia es eterna
142 y tu ley es la verdad.
143 Cuando me asalta la angustia y la opresión,
143 tus mandamientos son toda mi alegría.
144 La justicia de tus prescripciones es eterna;
144 instrúyeme y viviré.
Constancia en la meditación de la Ley del Señor
144 Cof 145 Yo clamo de todo corazón: escúchame, Señor,
145 y observaré tus preceptos.
146 Clamo a ti: sálvame,
146 y cumpliré tus prescripciones.
147 Me anticipo a la aurora para implorar tu ayuda;
147 yo espero en tu palabra.
148 Mis ojos se anticipan a las vigilias de la noche,
148 para meditar tus enseñanzas.
149 Por tu amor, oye mi voz, Señor;
149 vivifícame por tu justicia.
150 Se acercan a mí los que me persiguen con perfidia,
150 los que están alejados de tu ley.
151 Pero tú estás cerca, Señor,
151 y todos tus mandamientos son verdaderos.
152 Yo sé desde hace mucho tiempo
152 que tú afirmaste para siempre tus prescripciones.
La fidelidad a la Ley del Señor, fuente de salvación
152 Res 153 Mira mi aflicción y líbrame,
153 porque no me olvido de tu ley.
154 Defiende mi causa y sálvame;
154 vivifícame, conforme a tu promesa.
155 La salvación está lejos de los impíos,
155 porque no buscan tus preceptos.
156 Tu compasión es muy grande, Señor;
156 vivifícame por tu justicia.
157 Son muchos los que me persiguen y me oprimen,
157 pero yo no me desvié de tus prescripciones.
158 Veo a los pecadores y siento indignación,
158 porque no cumplen tu palabra.
159 Mira, Señor, que yo amo tus preceptos:
159 vivifícame por tu amor.
160 Lo primordial de tu palabra es la verdad,
160 y tus justos juicios permanecen para siempre.
La Ley del Señor, fuente de paz y seguridad
160 Sin 161 Los poderosos me persiguen sin motivo,
161 pero yo temo únicamente tu palabra.
162 Yo me alegro en tu promesa,
162 como quien logra un gran botín.
163 Odio y aborrezco la mentira;
163 en cambio, amo tu ley.
164 Te bendigo muchas veces al día,
164 porque tus juicios son justos.
165 Los que aman tu ley gozan de una gran paz,
165 nada los hace tropezar.
166 Yo espero tu salvación, Señor,
166 y cumplo tus mandamientos.
167 Mi alma observa tus prescripciones,
167 y las ama intensamente.
168 Yo observo tus mandamientos y tus prescripciones,
168 porque tú conoces todos mis caminos.
Anhelo final de cumplir la Ley del Señor
168 Tau 169 Que mi clamor se acerque a ti, Señor:
169 instrúyeme conforme a tu palabra.
170 Que mi plegaria llegue a tu presencia:
170 líbrame, conforme a tu promesa.
171 Que mis labios expresen tu alabanza,
171 porque me has enseñado tus preceptos.
172 Que mi lengua se haga eco de tu promesa,
172 porque todos tus mandamientos son justos.
173 Que tu mano venga en mi ayuda,
173 porque yo elegí tus preceptos.
174 Yo ansío tu salvación, Señor,
174 y tu ley es toda mi alegría.
175 Que yo viva y pueda alabarte,
175 y que tu justicia venga en mi ayuda.
176 Ando errante como una oveja perdida:
176 ven a buscar a tu servidor.
176 Yo nunca olvido tus mandamientos.

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