Ante la declaración del Estado de Alarma por la situación ocasionada por el COVID-19 y en cumplimiento de las medidas establecidas para hacer frente a la situación, las librerías San Pablo permanecerán cerradas al público hasta nuevo aviso. Les recordamos que pueden seguir haciendo sus compras en nuestra tienda online www.sanpablo.es que permanecerá plenamente operativa durante este tiempo.

Uso de Cookies: Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies.

ACEPTAR Más información

Biblia Latinoamericana

Tamaño de letra: Aumentar - Reducir - Original

Génesis

LOS PRIMEROS PADRES DEL PUEBLO DE DIOS
Dios llama a Abram
12
:B:1 Yavé dijo a Abram: «Deja tu país, a los de tu raza y a la familia de tu padre, y anda a la tierra que yo te mostraré. 2 Haré de ti una gran nación y te bendeciré; voy a engrandecer tu nombre, y tú serás una bendición. 3 Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan. En ti serán bendecidas todas las razas de la tierra.»
4 Partió Abram, tal como se lo había dicho Yavé, y Lot se fue también con él.
4 Abram tenía setenta y cinco años de edad cuando salió de Jarán. 5 Abram tomó a su esposa Saray y a Lot, hijo de su hermano, con toda la fortuna que había acumulado y el personal que había adquirido en Jarán, y se pusieron en marcha hacia la tierra de Canaán.
6 Entraron en Canaán, y Abram atravesó el país hasta llegar al lugar sagrado de Siquem, al árbol de Moré. En aquel tiempo los cananeos ocupaban el país. 7 Yavé se apareció a Abram y le dijo: «Le daré esta tierra a tu descendencia.» Allí Abram edificó un altar a Yavé que se le había aparecido.
8 Desde allí pasó a la montaña, al oriente de Betel, y plantó su tienda de campaña, teniendo Betel al oeste y Aí al oriente. También aquí edificó un altar a Yavé e invocó su Nombre. 9 Luego Abram avanzó por etapas hacia el país de Negueb.
:B:10 En el país hubo hambre, y Abram bajó a Egipto a pasar allí un tiempo, porque el hambre acosaba el país. 11 Estando ya para entrar en Egipto, dijo a Saray, su esposa: «Estoy pensando que eres una mujer hermosa. 12 Los egipcios al verte dirán: “Es su mujer”, y me matarán para llevarte. 13 Di, pues, que eres mi hermana; esto será mucho mejor para mí, y me respetarán en consideración a ti.»
14 Efectivamente, cuando Abram entró en Egipto, los egipcios notaron que la mujer era muy hermosa. 15 Después que la vieron los oficiales de Faraón, le hablaron a éste muy bien de ella; por eso Saray fue conducida al palacio de Faraón 16 y en atención a ella, Faraón trató bien a Abram, quien recibió ovejas, vacas, burros, siervos y sirvientas, borricas y camellos.
17 Pero Yavé afligió con grandes plagas a Faraón y su gente a causa de Saray. 18 Entonces Faraón llamó a Abram y le dijo: «¡Mira lo que me has hecho! ¿Por qué no me dijiste que era tu esposa? 19 Y yo la hice mi mujer porque me dijiste que era tu hermana. ¡Ahí tienes a tu esposa! ¡Tómala y márchate!» 20 Y Faraón ordenó a sus hombres que lo devolvieran a la frontera con su mujer y todo lo suyo.

VOLVER