Silvina Socolovsky nació en Buenos Aires, pero desde hace tiempo vive en Madrid. Sus compañeros de Bellas Artes decían de ella que tenía un apellido muy original. Ha obtenido varios premios por su particular forma de dibujar. Ha expuesto sus obras por todo el mundo. Le gusta mucho imaginar paisajes y utiliza en sus dibujos los colores que se ven sólo en los sueños. Su pintura es una invitación a perderse por mundos mágicos. Reconoce que a ella la sopa sí que la gusta.