Paloma Sánchez Ibarzábal, nació en Madrid. Con ocho años empezó a escribir las aventuras imposibles que le hubiera gustado vivir a ella. Cuando fue mayor probó a estudiar varias cosas interesantes como psicología, enfermería, documentación, incluso cerámica y pintura, pero ninguna le interes tanto como esto de escribir. Una de sus obras fue finalista del Premio Lazarillo 2009.